Desde los tiempos más remotos, las flores nos hablan, nos cuentan la historia de una vida, y sobre todo, nos cuentan la historia de nuestra vida. Unas veces nos hablarán de la amistad y el amor; y otras de la muerte, el desamor o la soledad. Sólo hay que saber escucharlas y saber interpretarlas.
Las flores simbolizan la expresión anímica de la naturaleza humana. Dependiendo de la cultura, éstas pueden representar diferentes cualidades de las personas, según su especie botánica. Pero hay quien llega más lejos y afirma que "la flor nos conduce a la sensibilización del alma, a la sabiduría universal. Aquél que pierde la sensibilidad de asombrarse con la belleza de una flor, deja morir su alma". Por lo tanto, se podría decir que las flores son la representación más digna de la eterna juventud: un espíritu joven nunca deja de sorprenderse con la belleza de una flor.
Una flor, un sentimiento
Es una costumbre establecida regalar flores con la intención de mostrar sentimientos, unas veces positivos y otros negativos. Y lo mejor es saber cúal es el lenguaje de cada una de las flores para saber cúal será la mejor elección para cada ocasión. Porque no es lo mismo regalar un alelí que una
anémona silvestre, la primera significa belleza duradera, mientras que esta última representa el hastío.
Se cree que el lenguaje de las flores comenzó en Constantinopla en el año 1600 y se introdujo en la cultura occidental en el año 1716, cuando María Wortley Montagu, que había vivido un tiempo en Turquía con su marido, llevó este lenguaje a Inglaterra.
La rosa, la reina del jardín La rosa ha conquistado una popularidad que difícilmente puede disputarle cualquier otra flor. De hecho, está considerada como ‘la reina de las flores’. Además de su aroma, suave y exquisito, las rosas tienen el atractivo de sus hermosas flores, y una apariencia elegante que la hace ser la planta más cultivada en parques y jardines de todo el mundo. Los rosales se desarrollan mejor en zonas templadas y crecen con más facilidad en condiciones de inviernos fríos y primaveras suaves.